El índice Merval medido en dólares, un barómetro clave de la confianza en los activos argentinos, ha experimentado una trayectoria volátil en los últimos meses, como se refleja en el gráfico adjunto. Este análisis examina los movimientos más significativos del índice y su conexión con factores internacionales y domésticos que han moldeado su comportamiento.
El gráfico revela que el Merval alcanzó un máximo histórico al momento de la asunción de Donald Trump en enero de 2025. Este pico reflejó el optimismo global ante las expectativas de crecimiento económico impulsadas por las promesas iniciales del nuevo gobierno estadounidense. Sin embargo, la euforia se desvaneció rápidamente: tras las medidas proteccionistas de Trump, el índice inició una fuerte corrección, cayendo más de un 35%. La baja fue tan marcada que rompió los promedios móviles de largo plazo, un indicador técnico que muchos inversores interpretaron como el inicio de una tendencia bajista.
A pesar de esto, el gráfico también muestra un punto de inflexión. Cuando Trump anunció un impasse de 90 días para la aplicación de los aranceles, buscando distender las tensiones comerciales globales, el Merval registró un rebote significativo, alineándose con la recuperación de otros mercados emergentes. Aunque este repunte fue notable, no logró acercar al índice a un nuevo máximo histórico, como se observa en su trayectoria. Los niveles de resistencia técnica indican que el mercado aún alberga dudas sobre la sostenibilidad de esta recuperación.
A nivel local, un evento clave impulsó al índice: la salida del cepo cambiario en Argentina generó una suba abrupta del Merval, con un alza de más del 10% en un solo día. Este movimiento, visible en el gráfico como un pico pronunciado, reflejó el entusiasmo inicial del mercado ante la mayor flexibilidad cambiaria y las expectativas de una mejora en la competitividad económica. Sin embargo, el impulso no fue suficiente para establecer una nueva tendencia alcista, y el índice se estabilizó en niveles por debajo de su pico previo, evidenciando que la confianza de los inversores aún no se ha consolidado plenamente.
Además, un factor adicional podría estar influyendo en la cautela del mercado: en octubre de 2025 se celebrarán elecciones en Argentina, un evento que genera incertidumbre política y económica. Es probable que el mercado opte por no tomar una postura definida en el Merval hasta conocer los resultados de estos comicios, ya que el rumbo del próximo gobierno podría impactar significativamente las políticas económicas y la confianza de los inversores.
El gráfico del Merval en dólares ilustra cómo los activos argentinos permanecen sensibles a factores externos, como las políticas de Trump, y a eventos locales, como la salida del cepo y el contexto electoral. Aunque los rebotes recientes han brindado cierto alivio, la distancia a un nuevo máximo histórico, la falta de una tendencia alcista clara y la incertidumbre electoral sugieren que los inversores seguirán actuando con cautela. Por ahora, el Merval continúa navegando en un entorno de alta incertidumbre.

