En estas últimas semanas, en las que me volví un poco más reflexiva sobre mi performance como trader y el curso de mis inversiones, me detuve a pensar entre otras cosas en qué tendría que haber hecho distinto desde el momento cero – que en este caso sería cuando empecé a trabajar y tener mi propio dinero.
En ese momento, y la verdad hasta hace no tanto, no se me ocurría mucho más que cambiar el excedente (cuando había tal excedente, porque no planificaba demasiado) a moneda dura y guardarlo así como venía para después.
Aparte de decirle a mi yo de hace 10 años que compre todo el Bitcoin que pueda, le pediría que por favor se eduque. Sin mayores responsabilidades que mis propios gastos como estudiante/empleada que vivía en la casa de sus padres, si empezaba a hacer trabajar todo lo que podía ahorrar, me ponía en una posición mucho mejor de cara al futuro.
Ahora, si la diciplina es difícil para tantos de nosotros a la hora de cambiar hábitos en general, no dudo que sea un desafío hacer un plan para los próximos 30, 35 o 40 años y no abandonarlo. Pero con un objetivo claro, la motivación aparece. Para ponerlo en números, Lucia Aguilar (@luliinvierte en Instagram), hizo la cuenta y, considerando una tasa anual del 8%, para ser millonaria a los 60 una persona tendría que ahorrar e invertir y no tocar esos ahorros:
- USD 350 por mes si empieza a los 20
- USD 800 por mes si empieza a los 30
- USD 2.000 por mes si empieza a los 40
Creo que se ve clarísima la ventaja exponencial de empezar temprano y ser constante. Cuanto antes, ¡mejor!

